martes, 17 de junio de 2008
miércoles, 30 de abril de 2008
Te extraño
Mi pequeña Camila
A pocos días de tu llegada al mundo, siento tus movimientos dentro mío y ya los extraño.
Me veo torpe, pero mi imagen de vientre hinchado me produce incontables sentimientos… entre confusos y tiernos… extraños sentimientos.
Me veo Koala
Me veo pecera,
Soy un capullo insólito en esta ciudad grande,
Soy silencio todo el tiempo y larga espera
Soy un enjambre de miedos
Me veo mujer y madre
Más madre que mujer y también me veo niña.
Para movilizarme necesito el apoyo de un aparato ortopédico, para descansar invento mil fórmulas contra el dolor de las caderas, mis pies protestan, nada importa, porque tu vendrás y tu llegada se llevará todas estas molestias (al menos eso creo). Las noches son eternas pero corren despiadadamente, y el reloj indomable nos acerca a ese momento, nadie nunca sabrá como fuiste arrancada de mis entrañas y el dolor que me causó nuestra separación…
Te extraño desde ahora mi nena pequeña, tal como extrañé a tu hermana cuando llegó el momento… por ahora estemos en paz y quietas, todavía nos quedan estas horas juntas, todavía podemos tejer una pequeña historia desde nuestra particular frontera inexistente, desde tus graciosas patadas y tus movimientos perfectos.
Afuera te esperan con impaciencia, tu hermana y sus ganas locas de abrazarte y no dejarte jamás, tu padre y su ternura infinita, los abuelos, los queridos tíos desde lejanas tierras y su dolor al no poderte conocer de cerca, los amigos eternos los de siempre, afuera un mar de regalos, afuera el ruido, las calles, el mundo, también afuera estaré yo… entre todos esperándote, para siempre…
A pocos días de tu llegada al mundo, siento tus movimientos dentro mío y ya los extraño.
Me veo torpe, pero mi imagen de vientre hinchado me produce incontables sentimientos… entre confusos y tiernos… extraños sentimientos.
Me veo Koala
Me veo pecera,
Soy un capullo insólito en esta ciudad grande,
Soy silencio todo el tiempo y larga espera
Soy un enjambre de miedos
Me veo mujer y madre
Más madre que mujer y también me veo niña.
Para movilizarme necesito el apoyo de un aparato ortopédico, para descansar invento mil fórmulas contra el dolor de las caderas, mis pies protestan, nada importa, porque tu vendrás y tu llegada se llevará todas estas molestias (al menos eso creo). Las noches son eternas pero corren despiadadamente, y el reloj indomable nos acerca a ese momento, nadie nunca sabrá como fuiste arrancada de mis entrañas y el dolor que me causó nuestra separación…
Te extraño desde ahora mi nena pequeña, tal como extrañé a tu hermana cuando llegó el momento… por ahora estemos en paz y quietas, todavía nos quedan estas horas juntas, todavía podemos tejer una pequeña historia desde nuestra particular frontera inexistente, desde tus graciosas patadas y tus movimientos perfectos.
Afuera te esperan con impaciencia, tu hermana y sus ganas locas de abrazarte y no dejarte jamás, tu padre y su ternura infinita, los abuelos, los queridos tíos desde lejanas tierras y su dolor al no poderte conocer de cerca, los amigos eternos los de siempre, afuera un mar de regalos, afuera el ruido, las calles, el mundo, también afuera estaré yo… entre todos esperándote, para siempre…
Suscribirse a:
Entradas (Atom)