Y en las noches
eternas,
febriles,
insomnes...
El silencio
estalla
en tus oídos.
Mosquito
impertinente.
Encima tuyo,
detrás tuyo,
dentro tuyo.
Zumbando.
Sin piedad,
sin culpa,
sin pausa...
Una y otra vez
acompasando el
indomable tic, tac.
Haciendo eco
en las cañerías,
en los rincones,
en tu cerebro.
Y los ojos duros,
la obscuridad impenetrable.
¿Y los pensamientos?
Todos...
absolutamente todos:
tropiezan,
se enrredan,
se confunden,
se descuelgan todos,
todos...
... en esta eterna noche.
(Imagen: Omnipresente/ Fuente: "Premasagar" en Flickr )
1 comentario:
Hace mucho que no hablamos y es poco o casi nada lo que he sabido de ti. Me alegro mucho por ti y de lo que pude saber. Te mando un abrazo gigante de esos apachurrables. En el 2007 nos vimos poco, a ver si en este 2008 nos vemos un poco mas. Te recuerdo con una sonrisa.
CHAU
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